Nos bajamos de la cama para no hacer tanto ruido

Mi novia y yo nos fuimos a coger y como no había para el hotel nos tuvimos que lanzar a su casa. Ya estando en el guayabo no pudimos evitar hacer escándalo. Con el temor de que sus padres me agarraran con la verga entrando a la concha de su hija me aventé unas metidas. Pero al final se nos prendió el foco y mejor nos bajamos de la cama para seguir dándole sin miedo a nuestra cogida. Le puse unas metidas bien sabrosas ya sin rechinar la cama. Confieso que me encantó sentir como su panochita se ponía más apretada por lo frío del piso. Pudimos solucionar los rechinidos de la cama pero de cualquier forma sus pujidos no los callamos con nada.