Mi amiga flaquita se abre bien chingón para coger de perrito

A mi amiga se le acabó la imaginación para pedirme verga y aplicó la vieja confiable. Se hizo la borracha y me declaró su amor. Tengo que confesar que tengo debilidad por las flaquitas y ella está apenas como mi verga quiere. No me pude negar a sus encantos y la terminé empinando bien sabroso para dejársela ir. Fue una noche bien chingona porque la verdad yo también le tenía ganas a ese culito flaco. Pero por puto nunca se lo había confesado. Ahora ya nada de eso importa porque finalmente puedo tener mis noches húmedas recordando como hice mía a esa puta de perrito. Cada metida la sentía tocando casi la garganta de tan profundo que se le iba.