Le dije a mi hermano que un masaje y me terminó penetrando

Llegué bien adolorida del gimnacio y no me quería levantar. Como mi hermano quería que lo acompañara al cine le dije que me diera un masaje para ayudarme. No se en que momento el masaje se empezó a convertir en un manoseo. Cuando sus manos empezaron a explorar mi culo yo sentí bien rico. No se si por el alivio en mi cuerpo por el masaje o por calentura pero me empecé a sentir bien suave. En un rato ya me había quitado el calzón y dándome de lleno en la raya del culo. Para eso yo ya estaba bien caliente y lo dejé hacerme cualquier cosa. Todo terminó en una deliciosa cogida que me hizo llegar al máximo mojando todo a mi paso.