Hija de mi jefe putita sin igual que ama las vergas rasuradas

Llegué a casa de mi jefe para entregar unos documentos que olvidó en la obra y cuando abrieron la puerta pensé que había agarrado a mi jefe cogiendo con una prostituta pues la putita que me abrió la puerta eso parecía. Cuando me dijo que ella era su hija no pude seguir viendola como perro en carnicería. Por lo visto la nena era sabedora de su excelso cuerpo por lo que con una risa burlona me dijo que esperara a su padre en su cuarto platicando con ella. Me di cuenta de sus intenciones y ni para que hacerme del rogar