Este desconocido me propinó la cogida de mi vida bien sabrosa

Si de algo me arrepiento en la vida, es de no saber disfrutar mi sexualidad como se debe. Apenas descubrí que un amante puede encontrarse a mitad de la calle cuando se le da la oportunidad. Este desconocido me propinó una de las mejores cogidas de mi vida. Tan solo de toparlo en el mercado. Me estuvo mirando con unos ojos que me hacían sentir desnuda ante su mirada. Confieso que mis calzones ya comenzaban a mojarse por ese sentimiento. Primero pensé en pedir ayuda, pero mi vagina tomó el control de mi cuerpo y fue así que ese desconocido terminó enrollado en mis piernas dándome mucho placer.