El cura del pueblo me dio tremenda zarandeada de culo

Me fui a confsar la infidelidad que le cometí a mi esposo. Creo que por estarle dando tantos detalles al cura se me pasó la mano y le conté de más. De tanta cosa que se me fue la lengua el curita se empezó a poner bien cachondo. Noté commo se prendía con mi relato porque empezó a jadear y a sobarse la verga. Debo decir que yo también me estaba poniendo al 100 por estar confesando mi pecado de infidelidad. Me excitó platicarlo y me volví a poner caliente. Y así no se exactamente como el cura me terminó encajando la verga en el templo. Yo creo que ni mi amante se había divertido tanto con mis nalgas como el curita lo hizo.