Convenciendo a este semental de ser el nuevo padre de mis hijos

Cuando conocí al Antonio era un pendejazo que ni una mujer quería de novio. Con el paso de los años se convirtipo en todo un semental y hasta tiene billete para repartir. Me tuve que tragar mis palabras que le dije un día de que jamas probaría mi cuerpo. Como mi viejo me dejó con mi par de chiquillos tuve que buscarle. Este vato del Antonio me ofreció protección a cambio de mi usada y abierta vagina. Creo que solo lo hizo por desquitarse de mi. No puedo negar que me encantó como me metía la verga. Mi concha se humedece al imaginar de nuevo su verga entrando en mi y dejando su leche embarrada en mi interior.