Amiga de mi madre me convierte en hombre al comerse mi verga por su vagina

Mi madre siempre me platicó que la puta de su amiga tenía una larga lista de amantes entre sus conocidos. También me advirtió que tuviera cuidado porque sus nalgas no tenían límite. Y tal como dijo mi madre, cuando su amiga vino a visitarla pero solo estaba yo, la situación se descontroló. La señora comenzó sacándose las chichis del sujetador, le rebotaban como si un par de globos de agua tuviera. Se desprendió de la ropa inferior y su cadera era una escultura de los dioses, su panocha bien limpia producto de la preparación para ser cogida en cualquier momento. Juro que me sentí como hombre por primera vez en mi vida al sentir como mi verga se introducía en aquella hembra